Sunday, October 6, 2013

Blog 3


Mi día especial fue mi Bat Mitzvah porque tambien era mi cumpleaños. Era el 21 de mayo del 2011. Me despertaba a las seis y mi amiga Hannah venía a mi casa para maquillarme. Me vestía en un vestido azul con una chaqueta plateado. Después, iba a la peluquería y la mujer me alisaba el pelo. Iba al templo para sacar fotos cuando de repente me dí cuento que iba a ser “adulto” en la religión judía. Fui al dentro del templo y practique el hebreo para el último vez. Estaba nerviosa porque necesitaba cantar por cien personas en un lenguaja diferente. Toda mi familia y todos mis amigos iban al templo solamente para mí. Planaba este evento para dos años pero cuando el día finalmente llegaba, tenía miedo de suspender. Durante el oficio, canté, di una oración, y lloré un poco. Las lagrimas eran lagrimas de felicidad. Mi madre me dijo que cantaba muy bien. Muchas personas me dió regalos para la Bat Mitzvah y mi cumpleaños. Fui a un hotel para la fiesta. Hacía mucho sol ese sábado. Era las cinco cuando la fiesta terminó. Mi parte favorito fue cuando bailé con mi padre y él lloró un poco también. Mi parte menos favorito fue cuando fui en el templo porque no quería cantar para tantas personas. Di una porción del dinero a una organización para el autismo. El día era un parte muy importante para todos los adolescentes judíos, pero no voy a recordar el día porque el día terminó rapidamente.